Profesional

SORA 2.5: evaluación de riesgo para drones en la categoría Específica

Qué es SORA, cómo funcionan el GRC, el ARC y el SAIL, y qué cambia con SORA 2.5 para autorizar operaciones de la categoría Específica.

Última actualización: 27 de junio de 2026Verificado frente a fuentes oficiales

Cuando una operación con dron no encaja en ningún escenario predefinido, la categoría Específica obliga a demostrar que es segura mediante un análisis de riesgo a medida. Esa metodología se llama SORA y es la base de la mayoría de las autorizaciones operacionales que concede AESA. Esta guía explica, para un profesional, cómo funciona y qué cambia con la versión 2.5.

Qué es SORA y para qué sirve

SORA (Specific Operations Risk Assessment) es la metodología desarrollada por JARUS que EASA publica como Medio Aceptable de Cumplimiento (AMC) al artículo 11 del Reglamento (UE) 2019/947. No es una norma de uso obligatorio, sino el camino reconocido para justificar que una operación de la categoría Específica alcanza un nivel de seguridad aceptable. El resultado del análisis es lo que el operador presenta a AESA junto con su manual de operaciones para obtener la autorización.

En esencia, SORA es un proceso de 10 pasos que evalúa por separado el riesgo en tierra y el riesgo en aire, los combina en un único nivel de exigencia y, a partir de ahí, fija qué medidas de seguridad debe cumplir la operación y con qué robustez. Es el mismo lenguaje que usan todas las autoridades europeas, de modo que una evaluación bien hecha es comprensible y reutilizable más allá de España.

Dato clave

SORA clasifica cada operación por su clase de riesgo en tierra (GRC) y su clase de riesgo en aire (ARC). Ambas se combinan en un SAIL de I a VI, que determina cuáles de los 24 Objetivos de Seguridad Operacional (OSO) hay que cumplir y a qué nivel de robustez.
Fuente: Reglamento (UE) 2019/947

Ground Risk Class (GRC) y Air Risk Class (ARC)

El GRC (Ground Risk Class) mide el riesgo que la operación supone para las personas que están en tierra: depende de cuánta gente puede haber bajo la trayectoria y del tamaño y energía del dron. Cuanto más poblado es el suelo sobrevolado y más grande el UAS, mayor es el GRC.

El ARC (Air Risk Class) mide el riesgo de colisión con otra aeronave y depende del espacio aéreo en el que se vuela: no es lo mismo operar a baja altura en zona rural sin tráfico que dentro de un espacio aéreo controlado. Volar a la vista (VLOS) reduce el riesgo aéreo frente a operar BVLOS.

Ambas clases admiten mitigaciones. En tierra, por ejemplo, acotar y controlar la zona sobrevolada o llevar paracaídas reduce el GRC; en aire, ciertos servicios o restricciones de espacio bajan el ARC. El objetivo del operador es llegar al SAIL más bajo posible de forma honesta, porque eso reduce el número y la robustez de los requisitos posteriores.

Del riesgo al SAIL (I–VI) y a los OSO

Una vez fijados el GRC final y el ARC residual, SORA los cruza en una tabla para obtener el SAIL (Specific Assurance and Integrity Level), que va de I a VI. El SAIL es la pieza central: traduce el riesgo en un nivel de exigencia y dicta cuáles de los 24 OSO (Objetivos de Seguridad Operacional) se aplican y con qué robustez —baja, media o alta— hay que demostrarlos.

ElementoQué mideResultado
GRCRiesgo para personas en tierraNivel de riesgo en tierra (tras mitigaciones)
ARCRiesgo de colisión en aireNivel de riesgo en aire (residual)
SAILCombinación de GRC y ARCNivel de I a VI
OSOMedidas de seguridad a cumplirHasta 24 objetivos, con robustez baja/media/alta
Cómo encaja cada elemento del análisis SORA.

Más SAIL, más documentación

Un SAIL bajo (I–II) suele resolverse con procedimientos y declaraciones del propio operador. A partir de SAIL III–IV crecen las exigencias de evidencia técnica, mantenimiento y formación; los SAIL V–VI son ya operaciones muy complejas, cercanas al límite con la categoría Certificada.

Novedades de SORA 2.5 (iGRC cuantitativo, densidad de población)

EASA adoptó SORA 2.5 mediante la ED Decision 2025/018/R, aplicable desde el 30 de septiembre de 2025. El cambio más relevante es que sustituye las etiquetas cualitativas «poblado / escasamente poblado» de la versión anterior por un iGRC cuantitativo: el riesgo en tierra inicial se calcula a partir de datos numéricos de densidad de población y de las dimensiones del dron, en lugar de clasificar el entorno «a ojo».

Esto hace la evaluación más objetiva y reproducible, pero también más dependiente de datos geográficos fiables: ahora importa conocer con precisión cuántas personas por km² hay realmente bajo la operación, hora a hora si hace falta. SORA 2.5 reordena además parte de la lógica de mitigaciones y de los OSO, de modo que una evaluación heredada de la versión 2.0 no se traslada de forma automática.

Consejo

Con el iGRC cuantitativo, una buena fuente de densidad de población puede bajar el GRC y, con él, el SAIL. Acotar la zona y elegir bien la ventana horaria son ahora palancas medibles, no apreciaciones.
Fuente: AESA — Drones

Transición desde SORA 2.0 (validez 2 años, plazos AESA)

Si ya tienes una autorización concedida bajo SORA 2.0, no la pierdes de golpe: las autorizaciones existentes se mantienen válidas durante dos años tras la actualización a SORA 2.5. Ese plazo da margen para seguir operando mientras se prepara la migración a la nueva metodología en la siguiente renovación o modificación de la operación.

Planifica la renovación con tiempo

Una nueva solicitud presentada hoy se evalúa ya con SORA 2.5. Para las autorizaciones 2.0 vigentes, conviene rehacer el análisis con el iGRC antes de que venza la ventana de dos años, no el último mes, porque el plazo de tramitación de AESA puede alargarse según la carga de trabajo y la complejidad del expediente.

Cuándo necesitas SORA en vez de STS o PDRA

SORA no siempre es necesario. Si tu operación encaja en un escenario estándar (STS), basta con una declaración operacional y no hace falta análisis a medida. Si encaja en una PDRA —una evaluación de riesgo predefinida por la autoridad—, obtienes la autorización sin desarrollar un SORA completo. El SORA entra en juego justamente cuando la operación no cabe ni en un STS ni en una PDRA.

  • STS-01 / STS-02: operación predefinida con dron C5/C6 que se resuelve con una declaración. Sin SORA.
  • PDRA: análisis ya elaborado por la autoridad para operaciones típicas; autorización sin SORA completo.
  • SORA: operación atípica (combinación de BVLOS, sobrevuelo, espacio aéreo o dron concretos) que no encaja en lo anterior.

Antes de embarcarte en un SORA conviene comprobar si puedes reformular la misión para que entre en un STS o una PDRA: suele ser más rápido y barato. Si quieres profundizar en estas vías, consulta la categoría Específica paso a paso y los escenarios estándar STS-01 y STS-02.

Cómo SKAI prepara tu evaluación y autorización

SKAI parte de los datos de tu misión —dónde, a qué altura, con qué dron y con qué tipo de vuelo— y determina primero si necesitas un SORA o si te basta un STS o una PDRA. Si hace falta SORA, calcula el GRC con datos de densidad de población acordes a SORA 2.5, estima el ARC según el espacio aéreo, deriva el SAIL y selecciona los OSO aplicables, dejando el expediente listo para presentar a AESA.

No. Solo cuando la operación no encaja en un escenario estándar ni en una PDRA. En esos casos basta una declaración o una autorización predefinida.
SORA 2.5, aplicable desde el 30 de septiembre de 2025. Las nuevas solicitudes se evalúan con esta versión; las autorizaciones concedidas bajo SORA 2.0 siguen válidas durante dos años.
Principalmente el GRC: pasa a calcularse de forma cuantitativa (iGRC) con datos de densidad de población, en vez de clasificar el entorno como «poblado» o «escasamente poblado».
El SAIL (I a VI) resume el riesgo de la operación y fija cuántos OSO debes cumplir y con qué robustez. Cuanto más bajo, menos carga documental y técnica.

¿Tu operación necesita un SORA?

SKAI calcula GRC, ARC y SAIL con SORA 2.5 y prepara el expediente para AESA. Empieza gratis y averígualo en minutos.

Fuentes oficiales